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BICHÓN
HABANERO Por Dolores Galindo Carbonell
Orígenes Aunque en España es aún un perro casi desconocido, todos los estudiosos de la raza coinciden en apuntar a nuestro país como cuna de sus antepasados. El inicio de la colonización española en Cuba, a partir del siglo XV, lleva a la isla dos tipos de colonos: los granjeros, principalmente de la isla de Tenerife, y los segundos, llamados así los segundos hijos de familias aristocráticas que partían en busca de nuevas empresas para acrecentar sus fortunas. Tenerife era uno de los pocos puertos abiertos a Cuba para el comercio, debido a las restricciones impuestas en sus colonias por España. Los diarios de a bordo de naves que llegaron a Cuba a principios del siglo XVI revelan que estos primeros colonos llevaban consigo a sus perros. Por las descripciones es de suponer que aquello eran los perros de moda en Europa: el Maltés, el Barbet o su variedad española, el perro de Tenerife (antepasados comunes de la familia Bichón), que fueron aceptados rapidamente por las familias más acomodadas del país debido a que el perro faldero era considerado signo de refinamiento.
De Blanquito de la Habana a Bichón Habanero El Habanero fue el perro de la aristocracia colonial hasta comienzos del siglo XX, pasando a ser el juguete predilecto de la familia cubana que, de manera casi inconsciente, contribuyó a mantener viva la raza. Ya durante el siglo XX comienza un amplio gusto por la cría de perros en Cuba. Las primeras exposiciones caninas tienen lugar en la isla, donde predominan las razas importadas. Sólo algunos criadores se dedican al Bichón Habanero. La primera cría especializada en Habaneros se le atribuye a una gran señora de la aristocracia, Catalina Laza, que obsequiaba a sus amistades con lo que se dio en llamarse "Perros de Seda de la Habana". Con el triunfo de la revolución en 1959, la cría de perros sufre un retroceso, ya que pasa a ser considerada un signo de la mentalidad burguesa, no acorde con los principios de los nuevos cambios. La reconstrucción económica hace que la gente deje en segundo plano a sus perros, pero la raza se extiende desde Estados Unidos hacia Europa, partiendo de un reducido número de ejemplares emigrados casi principalmente a Suecia, Finlandia, Holanda y Alemania. Mientras tanto, en Cuba, a principios de la década de 1980 comienza a apreciarse un renacer de la afición y se fundan los primeros clubes de raza. Aún así, el Bichón Habanero permanece sumergido en el olvido, lejano del reconocimiento del gran público, a pesar de que la Federación Cinológica Internacional (FCI) había aprobado un estándar para la raza desde 1963. En 1987, se crea la Federación Cinológica de Cuba, ingresando de nuevo como miembro asociado de la FCI; precisamente en ese año cuando se le retira el patrimonio del Bichón Habanero a Cuba, por lo que hoy aparece en la literatura más técnica como originario del Mediterráneo Occidental. Es en este punto cuando se produce una toma de conciencia por parte de los amantes de la raza, quienes se reúnen para realizar una cuidadosa búsqueda de ejemplares; así se encuentran a casi todos los Bichones Habaneros que quedaban en el país y comienzan a trabajar con ellos en el rescate de la raza. En 1991 se funda el Club Cubano del Bichón Habanero, que realiza labores de selección y mejora de la raza, contando ya con varios campeones cubanos, el primero, el emblemático "Puppy", triunfador de la Expocanina '93. Por otra parte, en 1999 Cuba pasa a ser miembro de pleno derecho de la Federación Cinológica Internacional (FCI). Actualmente el Bichón Habanero es la raza nacional de Cuba, una raza que es el representante de su idiosincrasia y que pertenece al patrimonio cultural del país, símbolo inconfundible de su identidad.
Pleno de un amor infinito... Sin duda, algo que distingue a nuestros perros es su carácter. Un carácter mezcla de temperamento y personalidad propia, que los hace parecer muy diferentes y atractivos. Esto suele suceder con todas las razas caninas, pero si nuestra mascota es un Bichón Habanero muy pronto aprenderemos a diferenciar los rasgos de su personalidad, su temperamento y atractivo carácter. El Bichón Habanero es un perro en extremo cariñoso, capaz de colmar de mimos y besos a todos, en especial a su dueño y a aquellos que accedan a su territorio. Esta pequeña y lanuda mascota fácilmente reconoce en ti al receptor de todo su cariño. El Bichón Habanero, aunque es una raza establecida desde hace más de dos siglos, es aún hoy parcialmente desconocida, pero no por ello ha dejado de ser admirada por todos los que la conocen y cada vez van siendo más sus admiradores. En la actualidad vivimos una vida muy agitada, con mucha prisa, demasiado estrés: cuando llegamos al único refugio de tranquilidad que tenemos, nuestra casa, es muy grato saber que en ella tenemos a alguien que sin reclamos, ni interrogantes, nos espera con alegría, amor y cariño, y nos lo brinda con espontaneidad, de modo que al instante y durante todo el tiempo está como repitiéndonos "bienvenido a casa, amigo, he estado todo este tiempo esperándote", pero esta frase expresada entre pequeños saltos y toques de sus patas delanteras en nuestras rodillas o buscando con su cabeza nuestras manos o con su boca nuestras mejillas, es capaz de compartirla con todos los que llegan, pues no conoce el recelo ni el egoísmo, es pleno de amor infinito.
Sí, todo el que llega a nuestra casa será siempre muy bien recibido por un Bichón Habanero, pues justo él se encargará de hacer la acogida, dar la bienvenida e invitarle a pasar. Es notable en nuestros días cómo va en incremento el empleo de mascotas, en especial perros; a este respecto, además, tener en caso un Bichón Habanero será como tener una alarma perfecta, sus sensores auditivos captan rápidamente la presencia de cualquier persona extraña en las inmediaciones de su territorio, saltan los resortes de nuestra alarma canina y antes de que nos demos cuenta nuestro Habanero nos avisa que un intruso, un desconocido, una persona ajena se acerca a la casa, ¿quién será? No lo sabemos, pero demos por seguro que está por llegar o acecha en algún sitio cercano, he aquí lo notable; un extraño toca a nuestra puerta y nuestro Bichón Habanero estará atento de sus intenciones todo el tiempo, primero con sus ladridos y gruñidos, luego en espera de qué sucede, para luego verlo hacer el protocolo de bienvenida acostumbrado. Así que, ¡cuidado, amigo!, pues nuestra alarma funciona tanto como aviso, como invitación a pasar para que nos visite, pues colma de halagos y de besos al que llega como si lo conociera de siempre. Para nada es un perro agresivo, es incapaz de dañar a alguien: por el contrario, resulta un magnífico juguete, muy atento todo el tiempo a nuestras necesidades, capaz de percibir nuestras carencias, ejemplar y fiel compañero en nuestras batallas diarias de la vida cotidiana, dispuesto a dejar su tranquilidad y descanso a cualquier llamada; inteligente, capaz y decidido, es la compañía perfecta para la vida actual. No sólo en casa, si vamos de paseo, nadie estará más feliz que el Bichón Habanero, pues lo veremos todo el tiempo marchar con mucha alegría al lado de sus dueños, mostrando bien altanera su cabeza y su cola en alto, sus cortos, rápidos e incansables pasos y esa manera ondulante que tiene de andar, única en la especie canina. Su movimiento resulta como de resorte, como si pequeños muelles funcionaran en sus pequeñas patas y moviesen sus articulaciones dando una distinción diferente a su modo de andar, muy ágil en movimiento y atento a todo lo que le rodea, en armonía tal, que va a nuestro lado orgulloso de ser quien es y de saber que somos sus amos, deseoso de decirle a todos "aquí vamos". Y es que en esencia el Bichón Habanero es el concentrado de varias culturas, todas enmarcadas en la línea intertropical y más, es la mezcla de esas culturas, es por antonomasia la expresión máxima de la cubanía, es la alegría y la felicidad, el el calor latino, es como el cubano: bullanguero, amistoso, hospitalario, atento y en extremo cariñoso.
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