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Viajando con su Habanero: Los Rumberos comparten su experiencia
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Todos nuestros bebés vinieron de fuera –Estados Unidos y España- así es que, si algo podemos compartir con ustedes, son tips de cómo viajar con su mascota! Lola, por ser la primera, nos enseñó los pasos que debíamos seguir para viajar de Estados Unidos a Panamá con un cachorro. Nosotros la fuimos a buscar a Florida y todo fue mucho más sencillo de lo que nos habíamos imaginado.
Como no se permiten mascotas en el apartamento de Miami, mis papás me metieron de contrabando en un shopping bag! Yo me quedé calladita y quietecita y luego les enseñé a Candela y Charlie cómo hacerlo...
En el caso de Charlie, el procedimiento fue similar, pero con una variante: él estaba Arizona! Tuvimos la suerte de que su viaje coincidió con el Specialty de Orlando y Charlie viajó acompañado por la maravillosa Carole Thompson y su nieta, que lo cuidaron y mimaron como oro en polvo. Mario y yo lo fuimos a recoger al aeropuerto de Orlando. Como fue antes de 9/11, nos dejaron entrar hasta la puerta de llegada, donde fue fácil reconocer a Carole con su maletín sherpa donde venía, muy cómodo, mi esperado bebé! Dormimos un día en Orlando y, a la mañana siguiente, salimos en auto hacia Miami. Un día más de contrabando en el apartamento de mis padres y, al día siguiente, volamos hacia Panamá, repitiendo los pasos de nuestra experiencia con Lola.
Aquí voy, en el auto de mis papás rumbo a Miami desde Orlando.
Mi mamá viajó conmigo en el asiento de atrás para acompañarme.La jet-setter Candela hizo su viaje trasatlántico de España a Estados Unidos, con algunas “escalas”, pero sin ningún problema. De Murcia a Madrid viajó en tren junto a su hermano Torito y con un compañero de lujo: Frank Ferro (del afijo cubano Don Ferro), criador de Sancho, padre de ambos. Ya en Madrid, pasaron la noche en la casa del juez y criador español, Carlos Fernández-Renau. A la mañana siguiente, la llevaron a Iberia –donde ya tenía su reserva y nosotros el número pertinente para buscarla- y salió en un viaje sin escalas Madrid-Miami, en un enorme 747. Siete horas después, aterrizaba el jumbo en Miami y, finalmente, tenía a mi bebé en brazos!
Como en los Estados Unidos no hay cuarentena, el trámite para retirarla fue facilísimo. En Miami, la oficina del USDA queda en los predios del aeropuerto y, en cuestión de 5 minutos después de presentar los papeles (contando el tiempo que yo le hablé a la señora de los Habaneros y le enseñé mi álbum de fotos!), ya nos habían dado la autorización para retirarla de Iberia.
A pesar de las horas de viaje, Candela estaba con ganas de jugar y demostrando el temperamento excepcional que la caracteriza. Una noche más en el apartamento de Miami y salimos a Panamá con la cubano-españolita robando corazones por doquier.
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Mis papás se mueren de ganas de verme
Aquí vengo: de Europa a América!
Un gran avión para una super- Habanera
Ya casi estoy en brazos de mamá
Ya conocí a Papá y Mamá! Tomaron esta foto en el hangar de Iberia,
donde me quedé esperando que hicieran el papeleo
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Ahora sí: ya casi estoy en mi casa final, pero esta no está nada mal!
Una buena dormida con mis papás. Esto sí es vida.
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Lista para irme a Panamá
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Mamá me saca de contrabando, para que vea el aeropuerto de Miami
En Panamá, Lola y Charlie me esperan
Ya estoy en casita!
Conociendo a mis nuevos mejores amigos
Los cachorros deben tener –por lo menos- 8 semanas. En nuestro caso, preferimos esperar a que tuvieran al menos 12 semanas y, en el caso de Candela, casi las 16 semanas.
Deberá llevar a su mascota ya sea en un maletín especial para viajes –Sherpa , Samsonite pet traveler, etc. (viaje en cabina) - o en un vari kennel que tenga las dimensiones apropiadas para caber bajo el asiento. El USDA-APHIS exige que los kennels llenen un tamaño requerido (que permita que su bebé se mueva libremente y pueda estar parado sin problemas) y que tengan ventilación apropiada.
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Ejemplos de maletines suaves, Samsonite y Sherpa Bags, respectivamente.
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Ejemplo de kennel de viaje sólido
Si se va a mandar por carga (hoy día, la mayoría de las aerolíneas tiene un espacio especialmente acondicionado para mascotas), el kennel debe ser, además, resistente para que su mascota vaya protegida, deberá poder abrirse fácilmente y estar libre de objetos que pudieran herir al animal. Igualmente, deberá tener un asa o agarradero para manejarlo con facilidad y estar debidamente señalado que se lleva “Animal vivo”. Además, deberá incluir instrucciones precisas referentes a la alimentación del animal para las próximas 24 horas, para el caso de que hubiera algún contratiempo. Dispensadores de agua y comida deben estas sujetos con firmeza al kennel, y deberán ser de fácil acceso para la persona encargada de cuidarlos.
El número máximo de mascotas permitida por kennel es de 2 cachorros de menos de 6 meses y 20 libras cada uno.
En cualquier caso, señalizar de forma clara y legible la cajita/maleta de su mascota, con los datos (nombre, dirección, teléfono) de quien lo embarca y de quien lo debe recibe, o de la persona que lo acompaña.
Hacer su reservación con antelación, indicando que se viajará con una mascota en cabina. La mayoría de las aerolíneas sólo permite dos mascotas en cabina por vuelo, así es que esto es muy importante. También asegúrese de confirmar –con 24 a 48 horas- su reservación y la de su mascota.
Comprar el “pasaje” cuyo costo es –aproximadamente- $75.00 (cada vía).
Las aerolíneas y el Departamento de Salud requieren un Certificado de Salud emitido por un Veterinario reconocido por el US Department of Agriculture (USDA) y Animal and Plant Health Inspection Service (APHIS). Este certificado –the United States interstate and International Certificate of Health Examination for small animals- confirmará que su mascota tiene las vacunas al día (la vacuna de la rabia se requiere en todos los viajes al/del extranjero) y que goza de buena salud; deberá emitirse dentro de los diez días antes del viaje por su veterinario y deberá ser validado en las oficinas de la USDA/APHIS.
Los requisitos de todas las aerolíneas difieren. Incluso hay ciertas que no permiten viajes fuera del territorio de los EU con mascotas abordo, ni en cabina, ni en cargo. Por otro lado, durante los meses de verano, la mayoría de las aerolíneas prohibe el transporte de mascotas como carga. Solamente se permite viajar en cabina, acompañada por un pasajero.
Si se va a viajar fuera del “continental” USA – Hawaii, otros territorios de los EU o el extranjero- deberá investigarse con las autoridades competentes, en relación a los requisitos de entrada en cada país.
En el caso particular de Panamá, el trámite es sencillo.
1. En primer lugar, se exige el certificado de salud expedido por un veterinario donde conste que tiene las vacunas al día y se encuentra en perfecta salud.
2. Se debe presentar una carta al Ministerio de Salud (Dirección General de Salud Pública, Dept. de Cuarentena de Animales Menores) –al menos- 3 días de anticipación de la llegada de su mascota -, donde se informa de su llegada. Esta carta deberá contener los datos de su mascota (nombre, raza, procedencia, número de registro, microchip, etc.), así como los del dueño (nombre, cédula, dirección, teléfono) y deberá estipular que se cumplirá con los requisitos de cuarentena domiciliaria. De esta forma, el dueño se compromete a mantener a la mascota en su domicilio durante los cuarenta días siguientes de su llegada al país.
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Dele de comer unas 5 a 6 horas antes del vuelo y agua unas 2 horas antes de salir.
Cuando haga la reservación, asegúrese que no le asignen el primer asiento después de primera clase (bulkhead) porque no tendrá dónde poner la maletita cómodamente.
Al pasar por los puntos de seguridad del aeropuerto, déjele saber a los oficiales que lleva una mascota. Por lo general le van a decir que la máquina de rayos X no les hará daño, pero nosotros preferimos no arriesgarlos innecesariamente. Tanto antes de 9/11 (Lola y Charlie), así como después (Candela), los sacamos de la maleta, pasamos la maleta por los rayos X, y luego los pusimos nuevamente dentro, sin ningún problema, más bien escuchando los esperados ¡Qué lindo! ¿Qué es? de todos los que los ven.
Familiarice a su cachorro con el kennel o su maletita de viaje. Así se sentirá mucho más seguro el gran día.
Llegue al aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para presentarse chequearse sin correderas. Así, tanto usted como su Havanese, estarán mucho más tranquilos durante el vuelo.
Si va a mandar a su mascota por carga, asegúrese desde antes dónde quedan las oficinas pertinentes de la aerolínea.
Reserve en vuelos sin escala, siempre que sea posible.
Durante el verano, procure escoger vuelos temprano en la mañana o avanzada la tarde, para evitar temperaturas extremas.
Lleve el cordón de paseo con usted, para pasearlo antes de registrarse y a su llegada. No lo meta en la maletita o el kennel porque puede ser peligroso y nunca lo saque a pasear si él –independientemente de cuán entrenado esté.
Asegúrese de llevar los papeles de su perro, permisos, records de salud, con usted y no empacados en la maleta!
Si le toca recoger a su mascota, asegúrese de tener TODOS los datos de llegada: número de vuelo, hora de llegada, lugar donde retirarlo, número de guía y cualquier otro número o dato que le haya dado la persona encargada de enviárselo.
Las reglas del aeropuerto exigen que no saque a su mascota en la terminal. Lo mismo se exige dentro del avión. En nuestra experiencia, como los Habas son tan bien portados, pudimos sacarlos durante el vuelo, y ellos se quedaron calladitos y arropaditos sin que nadie lo notara. Sin embargo, recuerde que debe respetar los derechos de los demás pasajeros.
Lleve a su mascota con un collar y su identificación. También es aconsejable llevar una foto reciente, por cualquier emergencia.
Asegúrense que las uñas de su cachorro están cortas, para evitar que se le enganchen en la cajita de viaje o que pueda hacerse daño.
En referencia a darles o no tranquilizantes, no sólo los expertos coinciden en que puede ser peligroso sedarlos durante un viaje, sino que lo considero innecesario en el caso de nuestros Habaneros. En nuestros tres viajes, ellos han estado tranquilísimos y se duermen la mayor parte del trayecto.
No importa cuán perfecto haya sido el vuelo, así como nosotros llegamos cansados a nuestro destino, ellos también necesitarán reponerse del viaje. Nada más rico que acurrucarse juntos y tomarse una siestecita al llegar a casa!
Una bolsa de su comida regular
Botella de agua
Platitos para comida y agua
Wee-pads
Una mantita
Sus juguetes preferidos
Unos cuantos “treats”
Cepillo y peinilla para que llegue guapo
Papel toalla
Toallitas de lavado en seco
Bolsitas de plástico y recogedor de “accidentes”
Spray de desodorante ambiental... por si acaso