CH.Tropicana Piel Canela

"Lola"

Lola, pequeñita

Lola, 3 meses y medio

 

Hola a todos!

Mi nombre de artista y Habanera famosa es Tropicana Piel Canela, pero todos me llaman Lola. Nací en los Estados Unidos, el 11 de Febrero del 2001, pero mis papás me fueron a buscar a los tres meses y, desde entonces, Panamá se convirtió en mi hogar.

Dicen mis papás que, cuando nos fueron a conocer a mis hermanos y a mí, lo que más les impresionó de los Habaneros es lo juguetones, cariñosos y suavecitos que somos! 

Dicen que fue amor a primera vista y eso que todavía les faltaba darse cuenta de lo payasos e inventores que podemos ser, en especial cuando estamos entre Habas.

 

Lola, 9 meses

La fula, 1 año

 

Cuando llegué a la casa, ya estaban Mikey, el Cocker, Alejandro, el conejo y Skippy, el gato. A Skippy traté de enseñarle cómo se juega como habanero, pero no le salía muy bien. Alejandro me dijo que él mandaba en el área de la lavandería y yo le hice creer que lo aceptaba. Nunca pensó que, meses después, me iba a salir el gen de pastor que tienen los Habas de Cuba y que un día se convertiría en uno de mis oficios predilectos, esperar que se escapara al jardín, para yo llevarlo a toda carrera a su área de vuelta!

Mikey, bueno, eso ya es otra cosa. Durante 2 semanas se la pasó arriba de los muebles aterrado y mirando para otro lado a ver si yo desaparecía. Pues no me esfumé y tuvo que bajar. Cinco minutos le bastaron para reconocer en mí una amiga del alma y su fan incondicional. Eso sí: no hay nada que disfrute más que quitarle cualquier cosa que tenga en la boca -el objeto no importa - con una técnica que no falla: le doy tantos besos que, cuando trata de gruñirme con esos labios de Cocker que pesan tanto, paf, le quito el juguete. Invariablemente se lo doy de vuelta porque la diversión no está en tenerlo, sino en quitárselo.

 

Lolita, 1 año y medio

Lola, 2 años

 

Soy bailadora profesional, rápida como una flecha y tengo una gran capacidad para brincar de un mueble a otro o llegar de un salto a lugares donde sólo Skippy puede llegar. Mi mamá dice que "vuelo", y creo que Candela y Charlie piensan lo mismo porque, aunque también son rapidísimos, yo los dejo atrás sin ningún esfuerzo.

Otra de mis ocupaciones predilectas es esperar que mi papá se vaya al baño en la noche, para yo quitarle su puesto en la cama. No es que me guste su puesto, pero es nuestra señal para que él sepa que es tiempo de consentirnos. Dice mi mamá -que me llama "la Fula"- que con mi mirada soy capaz de derretir a cualquiera. Esa cualidad y la forma en que me pongo con la pancita al aire cada vez que meto la pata, me facilita la escapatoria y siempre acaban cayendo en mi trampa.

Pero no dejen que esa cara dulce los engañe: con esa suavidad soy yo la que mando en la casa y ni a Candela ni a Charlie se les ocurre quitarme algo, sin pedir permiso. Lo que me lleva a confesar otra pasión: dejar algún juguete al alcance de ellos, acostarme a dormir cerca de él y verlos como lo velan y le lloriquean a mis papás para que se lo den, porque ellos no se atreven a dar un paso en falso y quitármelo. Lo siento, pero el poder embriaga.

Ah, antes que se me olvide: cuando mis papás me trajeron a la casa, me regalaron el parque que queda en frente. Sí señores: un parque enterecito para mí! Así es que encontré un lugar privilegiado en la oficina de mi mamá donde puedo ver quién entra y quién sale, dejándole saber a todo el mundo que ese lugar es mío.

Compañera, divertida, traviesa, cariñosa y coqueta, soy una Habanera de pura cepa.

Cariños,

Lola

 

 

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